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Historias, cuentos y su relación con la teoría freudiana

Historias, cuentos y su relación con la teoría freudiana

La función capital de la cultura, su verdadera razón de ser, es defendernos contra la naturaleza. Sigmund Freud

Contenido

  • 1 Freud y la integridad humana
  • 2 Cultura e historias
  • 3 La importancia de las historias en la infancia
  • 4 La perspectiva de Winnicott
  • 5 Elementos narrativos

Freud y la integridad humana

Los planteamientos freudianos establecen que la integridad de los seres humanos es amenazada desde tres perspectivas estas son: el cuerpo que es condenado a la decadencia y la aniquilación sin prescindir de los signos de alarma que representa el dolor y la angustia.

El mundo exterior capaz de encarnizarse con los humanos con fuerzas destructoras omnipotentes e implacables, y las relaciones con los otros, el sufrimiento que emana de estas relaciones es más doloroso que cualquiera. Desde esa visión, las historias se convierten en contenedoras de angustia generada por la amenaza inminente o por las agresiones planteadas por Freud. Narramos historias para soportar el peso de la existencia y lograr salir ilesos de las amenazas del mundo interno, el medio ambiente y las relaciones que instauramos con los pares. Las historias hacen que lo inesperado sea menos sorprendente, angustiante, sorpresivo, volviendo ese tipo de patrones común.

Cultura e historias

Al respecto conviene decir que se tiene esa necesidad de mantener la coherencia en la cultura en la que se habita. Esa cultura que, a pesar de todas las circunstancias, determina lo que sea establecido como común. Es así, como las historias no surgen de grandes generalidades ni se centran en discursos morales se hacen para ser escuchadas.

Una cultura humana constituye la solución a la vida en común y de manera menos visible una amenaza, un desafío para todos los que habitan en el interior de sus límites. Además, en esa lucha constante que afronta el ser humano para sobrevivir dispone de medios para los conflictos inherentes a la vida en comunidad. Uno de esos medios son las historias que permiten expresar y desplazar los conflictos hacia un ritual elaborado. Teniendo en cuenta que ninguna cultura podría funcionar si no cuenta con medios para hacer frente a los desequilibrios que aparecen en la vida cotidiana sean o no previstos.

Lo que quiere decir que una cultura debe conservar una cantidad de medios para mantener los intereses o las aspiraciones incompatibles. En ese sentido los recursos narrativos de una cultura entre los que se cuentan: cuentos populares, viejas historias, literatura y su constante evolución, la función de contener los comportamientos desde posibilidades de esperanza en medio del caos.

La importancia de las historias en la infancia

Claro que esto no lo explica todo, el caso de los niños que sufren el desplazamiento viven habitualmente en dos universos separados que son: el mundo de interior que se caracteriza por la afectividad y el de la cultura de sus padres, y por otro lado, el mundo de exterior, que está constituido por la escuela. De ahí, que el cuento se convierta en un instrumento que les ayuda a los infantes e crear lazos transgeneracionales lingüísticos y culturales entre esos dos mundos.

En esa misma línea, los cuentos se trasmiten de generación en generación y de esta forma los adultos ayudan a los niños a crecer respetando su ritmo de maduración en ese universo ficticio e imaginario, poblado de personajes fantásticos que permite a los niños construirse. Los cuentos son la articulación entre la realidad y la imaginación de los niños y las generaciones que preceden.

Cabe resaltar que, dentro de la teoría y la práctica transcultural, cuya aplicabilidad es necesaria cuando se presentan rupturas de tipo cultural generando en los niños problemas de identidad, el cuento se establece como un instrumento terapéutico que le ayuda al infante a darle lugar a dos universos culturales en el seno de una misma identidad. En esa dimensión es que se cuentan historias para adentrarse y crear mundos posibles.

La perspectiva de Winnicott

Dentro de este marco ha de considerase la perspectiva de Winnicott, quien particularmente se interesa en la influencia del medio ambiente y el desarrollo psíquico del ser humano. Las actividades transicionales pueden ser múltiples, pero a pesar de su variedad, tales actividades presentan una característica común: revisten una importancia vital para el niño quien se consagra en ellas en momentos en que podría surgir angustia, especialmente cuando se produce una separación con su madre.

Estas diversas actividades recibirán el nombre de fenómenos transicionales por extensión, si se utiliza un objeto, este será llamado objeto transicional; el calificativo de transicional indica el lugar y la función que estos fenómenos y objetos pasarán a ocupar en la vida psíquica del niño, e irán alojarse en un espacio intermedio entre la realidad interior y la realidad exterior. El objeto transicional es un objeto que el niño guardaría en la ausencia de su madre para acordarse de ella. Él va ocupar el espacio intermedio entre la realidad y la realidad exterior. Dicho espacio intermedio va tener un rol de calmante ante el choque ocasionado por la toma de conciencia de una realidad exterior poblada de fantasmas personales y de sentimientos negativos. Este espacio por el lugar que ocupa, será igualmente calificado de transicional.

En ese orden de ideas el cuento puede representar para el niño ese objeto que posibilita contener su angustia ante la conciencia de la existencia de otro ser externo a él, quien controla y define su existencia. Realidad muy diferente a la percibida en estadios anteriores en los que el otro era vivido y representado como una extensión de su propio ser. El cuento llenará y acompañará al niño permitiéndole ganar independencia y sentirse menos abandonado, y expuesto a ese otro que le resulta una amenaza.

Elementos narrativos

Historias

Las historias se convierten en contenedoras de angustia generada por la amenaza inminente o por las agresiones planteadas por Freud. Y es que, como hemos dicho, narramos historias para soportar el peso de la existencia. Las historias hacen que lo inesperado sea menos sorprendente, menos angustiante, amansan lo sorpresivo, lo vuelve un poco común.

Cuento

Los cuentos son la articulación entre la realidad e imaginario, tanto de los mismos niños, como de las generaciones que preceden, ellos alimentan a los niños del imaginario de las generaciones anteriores.

Objeto Transicional

El objeto transicional es un objeto que el niño guardaría en la ausencia de su madre para acordarse de ella. Él va ocupar el espacio intermedio entre la realidad y la realidad exterior. Dicho espacio intermedio va tener un rol de calmante ante el choque ocasionado por la toma de conciencia de una realidad exterior poblada de fantasmas personales y de sentimientos negativos.

Fenómeno Transicional

Estos aportan desde el comienzo a todos los seres humanos algo que será siempre importante para él: un área neutra de experiencia que no será jamás confrontada.

Conclusiones

Finalmente, el gran escritor uruguayo y sentipensante por naturaleza Eduardo Galeano afirma: "Dicen los científicos que estamos hechos de átomos, a mí me dijo un pajarito que estamos hechos de historias" Y sí, los seres humanos están hechos de historias que permiten caminar en este largo peregrinaje que se llama vida. En ese juego maravilloso de crear mundos posibles desde una realidad del adentro y del afuera sin perder la identidad, todo lo contrario; permearse de lo que es ese otro, sin dejar de ser uno. En ese viaje aparecen los cuentos como ese puente que instaura personajes fantásticos, animalescos, etc., que ayudan a los infantes a construirse desde sus intereses, gustos y necesidades a la hora de afrontar las relaciones que establece con sus pares o con esos otros que considera extraños. Y gracias a los objetos y fenómenos transicionales el infante crea un vínculo que le permite superar la ausencia de su madre y crear una experiencia que le permitirá sobrevivir en determinado acontecimiento cultural.