Comentarios

Frases célebres de Giovanni Boccaccio

Frases célebres de Giovanni Boccaccio

Giovanni Boccaccio (1313-1375) fue uno de los grandes personajes, padres fundadores, junto con Dante y Petrarca, de la literatura italiana. Este gran escritor y humanista italiano es recordado, sobre todo, por su magna obra, el Decamerón.

Sin duda, Giovanni Boccaccio, no solo es uno de los grandes autores medievales. Su influencia se extiende hasta nuestros días.

Frases célebres de Giovanni Boccaccio

“Vale más actuar exponiéndose a arrepentirse de ello, que arrepentirse de no haber hecho nada.”

“Quiero saberlo todo. Y siempre me encuentro como antes, triste como la vida y resignado como la sabiduría.”

“Temo a un solo enemigo que se llama, yo mismo.”

“Que la suerte te acompañe.“

“Es bien cierto que se dan los tesoros, se olvidan las enemistades y se expone la vida propia, el honor e incluso la fama, que son mucho más, a mil peligros con tal de obtener cosa amada.“

“Me daréis vuestro amor y me daréis el placer de teneros, porque por vos ardo y me consumo.”

“La pobreza no quita a nadie nobleza, sino los haberes.”

“Humana cosa es tener compasión de los afligidos, y aunque a todos conviene sentirla, más propio es que la sientan aquellos que ya han tenido menester de consuelo y lo han encontrado en otros: entre los cuales, si hubo alguien de él necesitado o le fue querido o ya de él recibió en contento, me cuento yo.”

“De todas las pasiones, el amor es la que más crece cuando encuentra obstáculos.“

“La gratitud, según lo creo, es entre las demás virtudes sumamente de alabar y su contraria de maldecir.”

“No se escapa este bien cuando deseo, por sentir un consuelo, contemplarlo, pues mi placer secunda, y mi recreo de tan suave manera, que expresarlo no podría, ni podría experimentarlo ningún mortal jamás.”

“Si un hombre cualquiera, incluso vulgar, supiera narrar su propia vida, escribiría una de las más grandes novelas que jamás se haya escrito.”

“Boca besada no pierde fortuna, que se renueva como la luna.”

“Los lazos de la amistad son más estrechos que los de la sangre y la familia.”

“En una bandada de blancas palomas, un cuervo negro añade más belleza incluso que el candor de un cisne.”

“Siempre voluble como hoja movida por el viento.”

“Os digo que os podéis enorgullecer de vuestra hermosura más que ninguna otra mujer, puesto que agrada a los santos, que están acostumbrados a ver las del cielo.“

“Hay quien tiene el deseo de amar, pero no la capacidad de amar.”

“Pero como vemos suceder con mucha frecuencia que cuanto disminuye la esperanza, tanto se hace mayor el amor.”

“Alma mía bella, no os maravilléis, que por esto la santidad no disminuye, porque está en el alma y lo que yo os pido es un pecado del cuerpo.”

“El amor puede mucho más de lo que podemos vos y yo.”

“Empiezas a pensar en el mal antes de que te llegue; si sucediere, entonces pensaremos en ello.”

“Toda cosa es, por sí misma, buena para algo.”

“Haz según decimos, y no según hacemos.”

“Te aseguro que, si es mi juicio recto, no creí ver allí santidad ninguna, ni devoción, ni obra buena, ni ejemplo de vida, ni de nada, en nadie que fuese clérigo. Pero la lujuria, la avaricia, la gula y cosas semejantes y peores, si es que peores se pueden encontrar en alguien, me pareció encontrarlas en todos, con tanto predicamento, que tengo aquel lugar (Roma) más por sede de obras diabólicas que divinas.“